No es por despiste
este final movido
la carga de un
traje nuevo
de ponerse guapo
de ponerme
de final
depuesto.
Y otro día
te dormiste mientras
dibujabas
en el rostro
la mirada de los ojos ciegos
la certeza
la falta
que nos ensuciaba
los contornos.
Es a base de palabras
hiladas
tan finas
que lo demás
salía solo
para despedirnos
con el coche en marcha.