Albaricos Verdes

Esta web no va de fruta, pero alimenta igual

Sin título II

1 de diciembre de 2010

Son estas páginas las que llenan mis ojos,
endecasílabos envenenados,
que provocan
mis dudas,
mis temblores,
y mis ganas de ti.

Son estas páginas mudas
las que gritan en mis oídos
las que susurran versos, historias y acentos
en mi cerebro,
tan lleno de asfalto.

Son estos libros
los que llenan mis baldas
los que visten las paredes desnudas
de esta casa,
tan vacía de ti. Seguir Leyendo »

Calle Tabernillas, esquina, etc

16 de noviembre de 2010

El tintineo de los vasos anunciaba otro amanecer lejos de la playa. Otro amanecer desteñido por estar lejos de mi casa, y abrupto, y algo triste, por tener que esperarle bebiendo en el espacio del mundo que queda por fuera de tu falda. Madrid era un desierto y aquella plaza de La Latina era el oasis perfecto para crápulas sin dinero suelto, para soñadores del deseo, para amantes de la cerveza en lata, para punkys, locos y ácratas. Mientras, silenciosamente, los árboles escupían anémonas de algodón, y por la calle Tabernillas asomaban los primeros rayos de Sol, las primeras luces que tosían nitrato sobre darbucas, cigarros y acordes aumentados.

La ciudad maldecía a los habitantes que quedábamos en ella, mientras que nosotros, bien por tedio o bien por resignación, combatíamos el calor con el sueño de que llegara otra nueva primavera o con un sándwich mixto de desazones en el Café Lorena.

Levedad

16 de noviembre de 2010

Soy la brisa que huye
entre las rocas
entre el alambre
del hambre.

Guardo en mi puño cuatro mentiras
y en la comisura de los labios
restos de esperma
de un jilguero en celo.

Soy lívido
como los pétalos de rosa
y húmedo
como el aroma del narghile. Seguir Leyendo »