Albaricos Verdes

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Parpadeos

10 de julio de 2011

Ella parpadeó para borrar aquéllo que ya había sido, que ya había sido preguntado ¿Por qué me miras así?

Porque era una mirada que no conocía y dos semanas después, ¡Zas!

No le he dicho que puedo leer los pensamientos.

Pero paso las horas mirándola, hasta el día en que descubra otra vez aquéllo en su rostro.

Ella se cansa y entonces me dice: ¿Por qué me miras así?

Parpadeo asustado y pienso en las dos semanas que nos quedan.

Un cadáver exquisito VIII

Escuchó todo; la voz de ella, cayendo entrelazada con la lluvia, dirigía sin saber cómo, sin ser consciente, sus pasos fuera de la iglesia. Los demás no se atrevieron a seguirlo. Manslou tuvo que sentarse para escucharlo. Parecía un indigente a las puertas del gran templo. La lluvia, como ella, tampoco cesaría nunca. El fin del mundo, tal y como él lo veía. Conocer no es siempre aconsejable, no al precio que había comenzado a pagar. Ella era su mujer y Aquitania el lugar donde se conocieron. No podían morir aquellos hombres porque eran aquellos cuatro (y él se encontraba, incomprensiblemente, en el mismo lugar que ellos) sus hombres. Ya no habría ni uno más, juraba, pero tampoco entonces podrían quedar menos. Y en cualquier caso eran más de los que Manslou podía soportar. Había comenzado a odiarles, a imaginarles…si ellos no habían salido de aquel pueblo, era evidente, entonces ella lo había frecuentado demasiadas veces. Miró en derredor, estaba solo. Le exigió que volviera a su lado y restaurara la paz entre vivos y muertos, pues al fin y al cabo, era la única diosa que él conocía. Seguir Leyendo »

Algo quijotesco

11 de febrero de 2011

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía, un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Quino ha repetido estas mismas palabras desde hace siglos, el nuevo quijote. Está viciado por el juego; es un target que ha perdido sus orígenes en la adolescencia, como si siempre hubiera sido tal y como lo encontramos ahora. Ella es Dulce; viene sudando de la calle; hace mucho calor. Dentro de la habitación está nublado. Quino busca con frenesí la respuesta en Internet; no la halla. Seguir Leyendo »

Antiguo

2 de febrero de 2011

No es por despiste
este final movido
la carga de un
traje nuevo
de ponerse guapo
de ponerme
de final
depuesto. Seguir Leyendo »

Mi colección de momentos II

25 de enero de 2011

Hoy he vuelto a abrir los cajones; ya había material suficiente para los dos; antiguallas y novedades, ha sido divertido cuando he confundido unas con otras. En el primer cajón, la crónica de un viaje por hacer, la mochila llena de comienzos me traslada a otros días en los que andaba la ciudad, mochila a espalda llena de finales. Igual que las antiguallas y las novedades; la palabra miscelánea, porque dentro de mí, ambas sustancias tienen forma anatómica y pedales, y llegan a ser lo mismo. Seguir Leyendo »