El Cielo Cuadrado
El cielo prometía lluvia y mi corazón tu sangre bendiciéndome, no era simple, no era fácil, no era nuevo, ni distinto, pero si complejo, como tu y
Revista literaria de los Albaricoques Verdes
La psicología bítica («psico», del griego ψυχή, alma o actividad mental, «logía», -λογία, tratado, estudio y «bitica», -relativo a los computadores, relativo a bit, Binary Digit, Dígito Binario) es la especialización que estudia la conducta observable de los computadores y sus pr
El cielo prometía lluvia y mi corazón tu sangre bendiciéndome, no era simple, no era fácil, no era nuevo, ni distinto, pero si complejo, como tu y como yo y nuestras manías y nuestras sorpresas y excentricidades y caos diario. Quien diría nada de nosotros, quien sería el dueño de nuestras al
Tardé un mes y trece días en frenar, si no la inercia me hubiese aplastado. Cuando llegué a la estación no me podía creer lo mucho que habían cambiado las cosas, me sentía como un extraño. Había estado viajando durante un año y once meses, mientras tanto, en la Tierra habían pasado diez a
La psicología bítica («psico», del griego ψυχή, alma o actividad mental, «logía», -λογία, tratado, estudio y «bitica», -relativo a l
El cielo prometía lluvia y mi corazón tu sangre bendiciéndome, no era simple, no era fácil, no era nuevo, ni distinto, pero si complejo, como tu y
Tardé un mes y trece días en frenar, si no la inercia me hubiese aplastado. Cuando llegué a la estación no me podía creer lo mucho que habían ca
Y al fin te beso, fugazmente… …y me despierto, con el aroma del sueño en mis labios. Tu recuerdo, entre otras cosas, me pr
Expectante. Algo nervioso; lo obligatorio en mi situación: primera línea de batalla de un escuadrón sin enemigo. Comandando una expedición, sin re
-Que sueltes a mi gato. Ella se detuvo, no lo podía creer. Era una mocosa de tres años y osaba interrumpirle. A ella, una pitón de
La arena se mezclaba con tu piel y a la vez de una manera sutil y apacible como el canto del gorrion se mezclaba con el mar. El agua mojaba la
Soy la brisa que huye entre las rocas entre el alambre del hambre. Guardo en mi puño cuatro mentiras y en la comisura de los labios restos de
El tintineo de los vasos anunciaba otro amanecer lejos de la playa. Otro amanecer desteñido por estar lejos de mi casa, y abrupto, y algo triste, por
Otro cigarro en la ventana, el gato negro, verano en Madrid. Buscamos la sombra, nos encontramos, tengo que grabar a ese gato. Ando examinándome la c